Carlos Lozano reconoció su cercanía con José Aguirre Campos en 2012, cuando gobernaba Aguascalientes y era públicamente acusado de endeudar al estado para favorecer al empresario a través de los incentivos otorgados a Nissan.

Aguirre Campos no solo prestó servicios para proyectos en los que el gobierno de Lozano estuvo involucrado. Durante su sexenio, el priista contrató mediante adjudicación directa a la empresa Universal Jet Rental de México, S.A. de C.V., propiedad del zacatecano, para que le prestara el servicio de taxi aéreo.

En el periodo 2012-2016, Universal Jet Rental cobró 83.6 millones de pesos por ese servicio, de acuerdo con los contratos y pólizas entregados por la Secretaría de Finanzas en respuesta a solicitudes de información.

Lozano contrató a la empresa de Aguirre a pesar de que su gobierno tenía a disposición la aeronave LearJet 24D/1973, matrícula XC-AGU, que la Secretaría de Hacienda le había dado en comodato.

Entrevistado en 2018 sobre esos contratos, Lozano afirmó que nunca pudo utilizar el avión de la Secretaría de Hacienda, sin embargo, la administración estatal mantuvo esa aeronave resguardada en un hangar del Aeropuerto Internacional del estado, cuyo arrendamiento de 2012 a 2014 significó un costo de 575 mil pesos.

“En el primer vuelo me bajaron porque estaba en peligro caerse. No se le había dado mantenimiento. No servía y lo entregué”, dijo en enero de ese año, durante el registro de su hijo José Carlos como precandidato a diputado federal por el PRI.

En 2009, Aguirre Campos formó parte del grupo de empresarios que ganaron la licitación para la construcción del libramiento carretero poniente, una obra con costo de más de mil millones de pesos. Tras acusaciones por irregularidades administrativas, la concesión se revocó en 2019.